La persona como prioridad: la salud como medida de bienestar y sustentabilidad

lunes, noviembre 24, 2014

Felipe Zapata, director de MIDE Organizaciones. Psicólogo organizacional y máster© en Dirección Estratégica de Recursos Humanos y Comportamiento Organizacional de la Universidad Católica de Chile.

“Saber qué aspectos del trabajo están afectando la satisfacción y, por otro lado, generando estrés en las personas, es clave para generar estrategias de intervención adecuadas para promover ambientes de trabajo saludables y productivos”.

Felipe ZapataPor primera vez llegó a Latinoamérica, y específicamente a nuestro país, uno de los congresos más importantes del mundo en el tema de personas y organizaciones. Con el slogan de “Volver al origen: la persona”, representantes de 55 países se dieron cita durante tres días en octubre para conversar sobre las últimas tendencias en recursos humanos.

Una de las temáticas más llamativas entre los panelistas fue la charla de Jeffrey Pfeffer, profesor de comportamiento organizacional de la universidad de Stanford, quien habló sobre la necesidad de que las empresas se responsabilicen por la salud de su fuerza de trabajo. ¿Por qué es importante monitorear este tema? La literatura y la investigación nos entregan datos: el Instituto Nacional de Seguridad y Salud Laboral de Estados Unidos (2004) informó que en 16 de 22 estudios, las horas extraordinarias se asocian con una peor salud general, el aumento de las tasas de lesiones, más enfermedades, y/o aumento en la mortalidad. En otro estudio, se corroboró que los colaboradores con alta tensión en el trabajo (altas demandas laborales, junto con un bajo control) tienen un aumento de más de 2 veces en el riesgo de mortalidad cardiovascular (Kivimaki, 2002). Otro estudio señala que los trabajadores que percibían tener conflictos trabajo-familia, tenían mayores niveles de cambios de estado de ánimo, ansiedad y trastornos por dependencia de sustancias (Frone, 2000).

Si bien el diagnóstico es alarmante, también se ha estudiado cómo hacer frente a todos estos estresores del trabajo. En este sentido, las empresas pueden desarrollar prácticas organizacionales que influyen en la salud de las personas. Entre estas tenemos:

  • Ofrecer seguros de salud complementarios para apoyar la protección social.
  • Diseñar el trabajo de manera tal de tener algún grado de control sobre este.
  • Organizar las horas de trabajo al día evitando las sobrecargas.
  • Promocionar el apoyo social y condiciones que faciliten su desarrollo.
  • Implementar activamente prácticas que influyan en aminorar los conflictos trabajo-familia.
  • Generar un contexto organizacional que propicie la equidad y justicia en el trabajo.

Sin duda, la salud es una medida importante de bienestar y sustentabilidad de las organizaciones en el largo plazo. El saber qué aspectos del trabajo están afectando la satisfacción y, por otro lado, generando estrés en las personas, es clave para generar estrategias de intervención adecuadas para promover ambientes de trabajo saludables y productivos. El diagnóstico debe ser realizado con seriedad y precisión, por ejemplo a través de estudios de clima y satisfacción laboral. Solo a través de este tipo de “radiografía” de la salud de la empresa -donde se destaque lo bueno, pero se pueda ver dónde hay posibilidades de mejora-, se podrá iniciar un proceso de desarrollo organizacional planificado y efectivo, que redunde en mejorar la calidad de vida de los colaboradores, lo que impactará positivamente la gestión y productividad de la organización.

 

escrito en: MideUC Opina, Noticias Organizaciones |