Investigador de MIDE UC, Diego Carrasco, participa en dos estudios que indagan el proceso de toma de decisiones de los jueces chilenos

lunes, julio 8, 2019

Durante el encuentro ICON-S, de la Sociedad Internacional de Derecho Público -organizado por la Facultad de Derecho UC-, Diego Carrasco participó con dos estudios que abordan el proceso de toma de decisiones de los jueces, en los que es coautor con Andrés Pavón, de la Facultad de Derecho UAH, y Diego Pardow, de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile.

En el marco de la Conferencia Anual de ICON-S, que reunió en Santiago a expertos en torno a los desafíos y el futuro del derecho público (entre el 1 y 3 de julio), el investigador de MIDE UC Diego Carrasco presentó dos estudios en los que es coautor: Estimating judicial ideal points in the Chilean Supreme Court’ public law chamber (2009-2018), junto a Andrés Pavón, académico de la Facultad de Derecho de la Universidad Alberto Hurtado, y a Diego Pardow, de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile; y Uneven powers in even-numbered courts: The impact of asymmetric tie-breaking power on judges‘ behavior, en coautoría con Andrés Pavón.

Ambos estudios buscan explicar empíricamente cómo se desarrolla el proceso de toma de decisiones de los jueces. En particular, los autores investigaron cómo y por qué los jueces forman coaliciones de mayoría y minoría al interior de las Cortes cuando adoptan decisiones en votación dividida (por ejemplo, 3-2 en una corte de 5 jueces). “Estudiamos qué jueces votan con cuáles jueces y buscamos variables legales y extra legales que predigan ese comportamiento. Posteriormente, esto nos permitirá estudiar cuáles son las tesis jurídicas que comparten los jueces que votan juntos e identificar los niveles de polarización dentro de las Cortes, identificando los temas más controversiales en los que los jueces tienen menos acuerdo” explican los autores.

En el primer estudio, Estimating judicial ideal points in the Chilean Supreme Court’ public law chamber, buscan saber cómo votan entre sí los jueces de la Corte Suprema. Mientras que el estudio Uneven powers in even-numbered courts: The impact of asymmetric tie-breaking power on judges’ behavior, aborda cómo los jueces de la corte administrativa del Consejo de Transparencia forman coaliciones en un escenario particular: es una Corte con una cantidad de jueces pares (4), donde un juez tiene poder dirimente.

Estos trabajos permiten a los autores mostrar la relación entre diferencias políticas de los jueces y sus decisiones judiciales. Si bien en la gran mayoría de las decisiones de jueces hay unanimidad al interior de las cortes (por ejemplo, en los casos de alza de los planes de Isapres), existe otro tipo de casos donde las decisiones de los jueces muestran diferencias importantes, por ejemplo, la compensación a víctimas de violaciones de los derechos humanos. Las diferencias políticas entre los jueces parecen formar parte de su toma decisiones en casos controversiales.

Desafíos metodológicos

El estudio de decisiones de jueces presenta importantes desafíos metodológicos, similares a otros problemas donde las observaciones se encuentran agrupadas en diferentes niveles. Tenemos el registro de una decisión positiva o negativa, que ocurre en un grupo, en diferentes momentos, sobre un determinado tema, emitido por un juez. Y para entender la distribución de estas decisiones positivas o negativas, empleamos información sobre el momento de decisión, el tema discutido, los atributos de los jueces que deciden, así como posibles atributos de las sesiones como conjuntos. Como un todo, este fenómeno presenta similitudes con el estudio de respuesta a ítems, así como también presenta semejanzas con la estimación de efectos contextuales. Esto motivó la conformación de este grupo interdisciplinario de investigadores para ambos estudios.

Las votaciones de jueces son un caso especial de datos secundarios producidos en los sistemas judiciales que nos permiten estudiar procesos de toma de decisiones. Por un lado, en la Tercera Sala de la Corte Suprema chilena es donde se deciden los casos de derechos constitucionales, donde está en tela de juicio la responsabilidad del Estado (p. ej., casos de violaciones de derechos humanos), casos medioambientales y de libre competencia. Por otro, la corte del Consejo por la Transparencia decide si se brinda o no acceso a información solicitada por los ciudadanos por Ley de Transparencia. Esta acción tiene, potencialmente, un rol de monitoreo de la corrupción en el aparato público.

Estudiar cómo los jueces toman decisiones en estos ámbitos permite explicar el proceso de decisiones judiciales más allá del paradigma legal y también nos brinda información útil para evaluar las implicancias de las distintas opciones de diseño institucional de las cortes (por ejemplo, cortes de integración par o impar), así como el proceso de nombramiento de los jueces. Diego Pardow, uno los coautores del estudio Estimating judicial ideal points in the Chilean Supreme Court’ public law chamber, discute el proceso de nombramiento de los jueces de la Corte Suprema, tomando en consideración que la orientación política de los jueces está vinculada a las tesis jurídicas a las que adhieren.

Al respecto Diego Carrasco comenta “junto con Andrés Pavón y Diego Pardow seguimos trabajando en el estudio de la Corte Suprema y las decisiones de la Tercera Sala. Nuestro objetivo es construir un panel de diez años con sus decisiones (2008 a 2018) para modelar la propensión de voto de los jueces. Actualmente, hemos levantado datos de dos mil sentencias de la Corte. A diferencia de la Corte Suprema norteamericana, donde los jueces solo deciden sobre unos 100 casos al año, la Tercera Sala (de cuatro) de la Corte Suprema chilena revisa cerca de 6.000 casos al año –la gran mayoría en forma cuasi-automática (casos Isapres). Mientras en EE.UU. son solo nueve jueces elegidos de por vida, los que pueden ser seguidos en el tiempo para estudiar sus decisiones; la Corte Suprema chilena incluye veintiún jueces titulares y doce Jueces suplentes, lo cual introduce una alta variabilidad en las constituciones de la sala (de cinco jueces) que debe revisar cada caso. Estas diferencias no permiten replicar los estudios realizados con la Corte Suprema norteamericana de forma directa con los datos que tenemos de la Corte Suprema chilena. Nuestro objetivo es resolver qué forma de estudio es más adecuada al escenario chileno, para abrir diferentes preguntas de investigación en estudios empíricos del Derecho. Dada la similitud de la Corte chilena con otras Cortes Supremas en Latinoamérica, confiamos en que nuestro método de estudio sea replicable en el futuro”.

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